Lecciones de cosas…sobre la conciencia,
la consciencia, la cuántica, y sobre la vida misma. Predicar o dar trigo.
Esta
pasada noche, ya a altas horas y no pudiendo conciliar el sueño, como otras
muchas veces utilizo el recurso de poner la radio y aunque el resultado es que
no me da resultado, apago la radio, la vuelvo a encender y así un montón de
veces hasta que rendido y ya amaneciendo comienzo a disfrutar del sueño hasta
que el implacable despertador comienza a indicarme con su horrible cantinela
que ya no son horas de permanecer en la cama.
Bien,
el tema es que el programa de la SER, en ese momento era una en el que los
oyentes suelen llamar para contar sus penas.
En
el momento que accedí a él estaba hablando un señor de 63 años, llamado Manolo, indigente , que comentaba lo agradecidísimo que estaba a un caballero,cuyo
nombre creo era Renato y que parece ser le había hecho unas fotografías hacia
tres meses, en la calle, rodeado de dos cartones de vino, vacios y otro cartón
por la mitad, así como por un bocadillo.
El
caso es que este caballero más tarde, y no estando este aun ebrio, le enseñó,
después de llevárselo a comer y adecentar, el estado en que le había sacado las
fotos, totalmente lamentable y contándole Manolo su vida y las circunstancias que lo habían
llevado a la bebida, el caso es que le prometió ayuda si el intentaba dejar esa vida, cosa que se puso de inmediato a cumplir.
Bien
el desconocido bienhechor que me pareció entender era sudamericano y en estos momentos
está de viaje en su país, pero que regresará a Asturias el próximo mes de
Julio, le dejó pagada una
habitación en una casa
compartida en OVIEDO, ciudad en la que reside Manuel y la comida pagada en un comedor
social por el mismo tiempo.
El
caso es que ya lleva dos meses que tiene
donde comer y donde dormir, que ha recuperado su autoestima y que el vino no lo
prueba.
Que
espera con ansiedad el regreso del sudamericano para agradecerle lo que por él
ha hecho y que destinará una parte del sueldo que espera tener cuando arregle
lo de su jubilación-.
En síntesis su vida más o menos había sido la
siguiente<. De los 63 años que ahora
tiene, parece ser tiene cotizado 42, viudo y padre de un hijo ingeniero náutico, que trabaja en un astillero en Escocia
y al cual no ve desde la muerte de su esposa, hace 5
años, fue despojado primero de su trabajo y después al no poder
hacer frente a sus compromisos con la entidad bancaria también esta se quedó
con el piso al no pagar la hipoteca. Con este panorama se refugia en la bebida
y la calle es su hogar, durmiendo en donde podía y agradeciendo las limosnas ,
bocadillos y cartones de vino que le caían en mano, motivo por el que perdió la dirección del hijo siendo él en
principio el que no se preocupó de establecer contacto por la situación en que se encontraba
EL
BIENHECHOR, Renato, también lo llevó al INEM. Y allí tuvo la suerte de encontrarse con una
funcionaria que lo atendió de maravilla y ya en estos momentos, no sé porque
motivos acaba de recibir la paga de tres
meses que le suponen 1800€ mes y que posiblemente y debido a una enfermedad que
padece, fruto de esta crisis económica, percibirá una vez solucionado lo de la
jubilación del orden de 2000€ mensuales, piensa dedicar una parte de su sueldo
a ayudar a personas que como él han llegado a este tipo de situaciones.
Bien la reflexión me lleva a considerar
el de un individuo que paseando por la
calle observa a un
indigente con un buen bagaje de cartones de vino y un mísero bocadillo entabla una conversación con él y fruto de
ello, se propone ayudarlo en sus posibles y logra llevar a un ser humano las
fuerzas Suficientes para recuperar la autoestima y además a un ser humano la
necesidad de vivir, Por el
otro lado, tenemos a un
hijo, al cual no pretendo prejuzgar, toda vez que no sabemos las causas
que han sucedido para que
pasados cinco años, no haya localizado a su padre, sin noticias desde hace tanto tiempo,
padre al que vió por
última vez, en el entierro
de su madre, quedando
este por lo que se adivina, en principio en la más absoluta soledad y con un alto
porcentaje en la miseria más absoluta o previsible, cuando menos.
De
ahí cuando menos ,cuando
hablamos de conciencia, sabemos la del tal Renato coincide con el simple concepto que tenemos de
lo que la palabra significa, al igual que consciente es una que podemos
aplicársela a ambos en la misma medida
Ya lo que me cuesta como muchísimo más
trabajo,
salvo muchísimas aclaraciones es poder aplicar estas palabras al hijo Ingeniero Naval,
empleado en un astillero escocés que en cinco años, no haya encontrado rastros de su padre, con
toda la tecnología alcanzable en estos tiempos, lo que me hace relacionar estas CONCIENCIAS Y CONCIENCIAS
con la últimamente CUANTICA,
Es
demasiado complicado para mi pequeño cerebro el comprender la conciencia
cuántica de un hijo al cual el padre procuró una buena cultura y que lleva
cinco años sin localizar a su progenitor confiando a la sociedad el ocaso de la vida de su progenitor.
Como ya manifesté en otra ocasión,
alguien dijo que LA CONCIENCIA ERA VERDE…… Y SE LA COMIÓ UN BURRO, En este caso eso parece. VIVIR PARA VER…MEJOR NO VIVIR.
JAIME P.